## Traducción del texto del hebreo al español:

**Don Jaime Cohen Alhaddaf** nació en el año 1915 en Marruecos, hijo de Doña Aicha y Don Abraham Cohen. Sus primeros estudios los recibió de su padre, Don Abraham Cohen Alhaddaf, quien era Rabino de su pueblo y se dedicaba a todas las ramas del estudio religioso, ganándose la vida como fabricante de zapatos de cuero. Su abuelo fue el sabio juez Don José Cohen Alhaddaf.

Don Jaime Cohen Alhaddaf creció en la Torá y en la piedad, pero en una pobreza extrema. Debido a las dificultades económicas, se vio obligado a trabajar desde muy pequeño. En 1925, con tan solo diez años, fue enviado por su padre a la gran ciudad para estudiar en una Yeshivá (Escuela Talmúdica), llevando consigo sólo la ropa que llevaba puesta.

Don Jaime Cohen Alhaddaf se casó con Doña Yemina, hija del sabio Don Yehuda Amar. Para ganarse la vida, fue maestro de niños pequeños. Para emigrar a Israel, se mudó con su familia a Casablanca, donde permaneció durante dos años. Después de su llegada a Israel, se instalaron en el campamento “Shaar Aliyah” (Puerta de Ascenso) cerca de Haifa. En 1953 fue uno de los fundadores del moshav (cooperativa agrícola) Zruá, cerca de la Franja de Gaza, fundada por inmigrantes marroquíes. En 1954 fue uno de los fundadores del moshav Klahím. Finalmente, se trasladó al moshav Ashbol, donde se desempeñó como Rabino del lugar.

Don Jaime Cohen Alhaddaf fortaleció la vida espiritual en el moshav. Reunía a jóvenes y adultos para estudiar la ley judía y la porción semanal de la Torá. Instituyó la lectura colectiva del Zohar (libro de la Cábala) todos los sábados por la noche, y se dedicaba a todas las ramas del estudio religioso. Era shojet (matador ritual), bodek (inspector de carne), mohel (circuncisor) y sofer (escriba de rollos de la Torá). Su casa estaba abierta a todo aquel que necesitara ayuda, y siempre daba lo que podía a los necesitados. Solía rezar antes de cada mitzvah (mandamiento religioso), y tenía una gran afición por los piyutím (poemas litúrgicos). Recopiló en un manuscrito un libro de piyutím, incluyendo los que él mismo había compuesto y los que había escrito su padre. Recitaba sus piyutím en las celebraciones, en su casa y en la sinagoga. Se levantaba antes del amanecer y recitaba el Tikun Chatzot (oración nocturna) llorando, continuando con el estudio de la Torá hasta el amanecer. Por iniciativa suya se fundó la escuela religiosa regional.

Servía a la comunidad con una sonrisa, hacía las paces entre marido y mujer, y recibía a los huéspedes. A pesar de que vivía en una casa de dos habitaciones, siempre estuvo dispuesto a compartir. Don Jaime Cohen Alhaddaf murió el 28 de Shevat de 1993. Dejó manuscritos, algunos en lengua judío-marroquí. En 2005 se publicó su libro “Neshama Haim” (Alma de la vida) por su hijo, Don Isaac Cohen, Rabino del barrio de Shmuel HaNavi en Jerusalén.